¿Por qué los taxis en Barcelona son amarillas y negros?

¿Por qué los taxis en Barcelona son amarillas y negros?

Inconfundibles. Vayas por donde vayas de Barcelona, los taxis en Barcelona se ven desde lejos; parecen abejas por sus particulares colores y es muy difícil, incluso cuando los has visto ya muchas veces, no pararse a contemplarlos, pero… ¿por qué son amarillos y negros, los taxis de Barcelona?

Estamos acostumbrados a encontrarnos, en la mayoría de ciudades, taxis blancos o de colores muy neutros, que sólo se distinguen por el indicador que llevan en el techo. Aquí, sin embargo, no hace falta mirar al techo, ya que su color los delata. Antes de conocer el motivo, vamos a conocer brevemente su historia.

Los primeros taxis en Barcelona aparecieron alrededor a principios del siglo XX, como herederos del coche a caballo (calesa) que hacía dicha función, y que aun convivieron muchos años. La Hispano-Suiza de Automóviles fue la empresa que fabricó y comercializó en serie los primeros modelos. A partir de 1910  se dieron los primeros pasos para la comercialización de los “automóviles de plaza” (conocidos como “taxis”), que sustituyeron progresivamente los coches de caballo. Los primeros modelos de taxis surgieron de empresas catalanas: Ideals, Elizalde y España, y de empresas francesas:  Delahaye, Peugeot y Renault.

El nombre de Martín Vidal Pedrola destaca como el del primer taxista autónomo. Fue en 1912 cuando se situó en la esquina de las céntricas calles Aribau y Diputació –muy cerca del hostal Barcelona City Centre– y empezó a ofrecer sus servicios como taxista. Como todo en este país, poco tardaron en salirle imitadores… y competencia.

Fruto del aumento de taxistas nace la necesidad de organizarse y, con ello, nacen 1919 la  Federación de Arrendatarios de Automóviles.

En 1924 el Ayuntamiento aprobó un Código de Circulación que obligaba tanto a llevar el taxímetro como una línea amarilla en el vehículo; de aquí surge la famosa franja amarilla que heredan nuestros actuales taxis con colores de abeja.

Tras un gran auge entre 1925 y 1929, marcado por la Exposición Universal, en 1934 el sector se estabiliza y es cuando se determinan definitivamente que el amarillo y negro serán los colores únicos del taxi en Barcelona, así se eliminará la competencia interna. Gracias a ello, se eliminó el número de vehículos.

 

Licenciada en Periodismo y enamorada de Barcelona desde 1986. Disfruto escribiendo posts y haciendo fotos de mi ciudad natal para BCN City Hotels, tarea que combino con la comunicación y el marketing online y que me mantienen siempre hiper-conectada a Internet.
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